Arregle el proceso, no el problema
En 1983, el CEO de una empresa papelera se enfrentó a una difícil decisión. Su junta directiva acababa de reunirse para considerar alternativas a la presentación del Capítulo 11 para una filial, una papelera adquirida dos años antes que perdía más de$ 1 millón al mes. La adquisición se hizo para hacer crecer la empresa, pero ahora la dirección se enfrentaba a la perspectiva de una importante amortización. El precio de las acciones de la empresa ya había caído un 40%%.