I+D en el mundo real: superar la brecha generacional de productos
En la mayoría de las empresas, el proceso de I+D sigue un camino conocido y muy transitado. Primero viene la investigación básica, en la que los científicos responsables exploran un nuevo concepto, por ejemplo, un nuevo polímero. Luego, los científicos con conocimientos específicos del área de investigación mejoran el concepto hasta que identifiquen una aplicación para el polímero, como un nuevo material aislante. Por último, ceden la tarea de desarrollar un producto comercial y su proceso de fabricación a los ingenieros del futuro.