La mayoría de los empresarios occidentales creen que la privatización es la clave para salvar las empresas estatales en Europa del Este y la antigua Unión Soviética. Según esta opinión popular, la privatización mejora invariablemente el gobierno corporativo, la gestión y el rendimiento. Mi experiencia con docenas de empresas de Europa del Este, la mayoría de ellas en Polonia, me ha convencido de que se trata de una verdad incompleta y, por lo tanto, como una pasarela demasiado corta, extremadamente peligrosa.