Rompiendo la mentalidad funcional en las organizaciones de procesos
Miles de empresas han rediseñado el trabajo para centrar a los empleados en los procesos que claramente aportan valor a los clientes. Han eliminado sus silos funcionales y han creado nuevas estructuras organizativas (departamentos que completan el proceso), cada uno de los cuales es capaz de realizar todos los pasos o tareas interfuncionales necesarios para satisfacer las necesidades de los clientes. Si bien muchos de estos esfuerzos han dado sus frutos en forma de reducción de costes, tiempos de ciclo más cortos y mayor satisfacción de los clientes, muchos otros se han traducido en decepciones: las empresas han sufrido el trauma de la reingeniería y descubren que su rendimiento no es mejor (y, en algunos casos, incluso peor) que antes.