Viajar y vivir en el extranjero han sido vistos durante mucho tiempo como algo bueno para el alma. Lo que quizás sea menos conocido es que también son buenos para la empresa. Las personas que tienen experiencia internacional o se identifican con más de una nacionalidad resuelven mejor los problemas y muestran más creatividad, sugiere nuestra investigación. Es más, descubrimos que las personas con esta experiencia internacional tienen más probabilidades de crear nuevos negocios y productos y de recibir ascensos.