Resumen.
La mayoría de la gente piensa en los "cuasi accidentes" como situaciones angustiosas que podrían haber sido mucho peores: cuando un bombero escapa de un edificio en llamas momentos antes de que se derrumbe, o cuando un tornado se aleja milagrosamente de una ciudad a su paso. Acontecimientos como éstos son raras salidas por los pelos que nos dejan conmocionados y en busca de lecciones.