Resumen.
Intentar operar con más de un modelo de negocio a la vez es tremendamente difícil, y a menudo se cita como una de las principales causas de fracaso estratégico. Sin embargo, abundan las situaciones en las que una empresa puede desear o necesitar dirigirse a varios segmentos de clientes, utilizando un modelo de negocio específico para cada uno de ellos. Para desplazar a los competidores o prevenir posibles agentes disruptivos en sus mercados actuales, expandirse a nuevos mercados, hacer un uso más eficiente de los activos fijos y otros recursos, o desarrollar nuevas fuentes de ingresos, lo ideal sería contar con modelos de negocio distintos que funcionen en conjunto.