Piense en las empresas emergentes como tiros a portería
Con la creciente preocupación por las perspectivas de un crecimiento económico continuo, dos libros electrónicos recientes muestran dónde se centra el debate ahora: en la cuestión de si podemos, con pura inventiva, seguir impulsando los aumentos de productividad que se traducen en ingresos más altos. Tyler Cowen, de George Mason, es pesimista y ve que se acerca un «gran estancamiento». Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee, del MIT, sostienen que el rápido avance de la tecnología de la robótica y otros factores que mejoran la productividad son motivos de sobra para ser optimistas. Estas conclusiones opuestas sugieren una vez más por qué a los economistas, como grupo, no se les da muy bien predecir el futuro.