Un grupo hospitalario grande tiene muchas cosas de las que preocuparse. Una de ellas es la sepsis, la interrupción de todo el cuerpo que se puede producir cuando una infección virulenta afecta a un sistema inmunitario debilitado. Es la principal causa de muerte en los hospitales estadounidenses. Otra son las úlceras por presión, una señal segura de que los pacientes inmóviles no reciben la atención adecuada y también una puerta a la mortalidad. Todos los hospitales del mundo luchan contra estos y otros problemas pidiendo a los miembros del personal que sigan las mejores prácticas. En Kaiser Permanente estamos progresando a buen ritmo.