Un hecho del que podría haber sospechado antes me impactó con toda su fuerza cuando participé en el esfuerzo del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales por esbozar «una visión para la prosperidad mundial». Tras revisar una exhaustiva investigación, un grupo de nosotros hicimos recomendaciones sobre cómo los Estados Unidos podrían mejorar los resultados de sus esfuerzos de desarrollo y llevar una mayor prosperidad y estabilidad al mundo. Todos estuvimos de acuerdo en una de ellas: invertir más en mujeres emprendedoras.