Resumen.
La sobrecarga digital puede ser el problema que defina el lugar de trabajo actual. Todo el día y toda la noche, en ordenadores de sobremesa, portátiles, tabletas y teléfonos inteligentes, nos bombardean con tantos mensajes y alertas que, incluso cuando queremos concentrarnos, es casi imposible. Y cuando tenemos la tentación de procrastinar, las distracciones están a sólo un clic de distancia.