El publicitado auge de las start-up y del capital riesgo en los últimos años ha coincidido con la aparición de nuevos actores en los ecosistemas de las start-up. Uno de ellos, las aceleradoras de start-ups, ha recibido mucha atención pero también poco escrutinio. Además, a menudo se las malinterpreta o se las agrupa erróneamente con otras instituciones que apoyan a las start-ups en fase inicial, como las incubadoras, los ángeles inversores y los capitalistas de riesgo en fase inicial.