
Hoy en día, la mayoría de los ejecutivos saben que sus empresas deben estar alineadas. Saben que sus estrategias, capacidades organizativas, recursos y sistemas de gestión deberían estar todos dispuestos para apoyar el propósito de la empresa. El reto es que los ejecutivos tienden a centrarse en una de estas áreas excluyendo las demás, pero lo que realmente importa para el rendimiento es cómo encajan todas entre sí.