
Peter Crowther
Resumen.
Los líderes saben que necesitan dar a la gente espacio para dar lo mejor de sí mismos, para perseguir ideas poco convencionales y para tomar decisiones inteligentes en el momento. Se ha dicho tantas veces que es un tópico. Pero aquí está el problema: a los ejecutivos les cuesta resolver la tensión entre la capacitación de los empleados y la disciplina operativa. Este reto es tan difícil que ata a las empresas en nudos. De hecho, ha dado lugar a décadas de experimentos de gestión, desde estructuras matriciales hasta equipos autogestionados. Ninguno de ellos ha ofrecido una respuesta clara.