
Marcel Ceuppens
Resumen.
Cuando hablamos con las empresas sobre los mayores retos a los que se enfrentan para aumentar sus ingresos, escuchamos una queja constante: Los altos directivos confían mucho en su capacidad para desarrollar innovaciones, pero no en su capacidad para comercializarlas. Nuestra investigación sugiere que esta brecha es el resultado de una falta de procesos formales y de estrategias eficaces de gestión del talento. Es un gran problema, porque limita el rendimiento que las empresas obtienen de su gasto en I+D. En pocas palabras, las empresas que han invertido millones en idear innovaciones nuevas para el mundo necesitan ser más hábiles a la hora de venderlas a los clientes.