
Harry Haysom
Han pasado dos largos años desde que las revelaciones del New York Times y el New Yorker sobre las acusaciones de abusos sexuales del productor de Hollywood Harvey Weinstein desencadenaron un ajuste de cuentas mundial sobre la lacra del acoso en el lugar de trabajo. En lo que se ha dado en llamar el movimiento #MeToo, millones de mujeres han compartido sus historias, cientos de hombres han dimitido o han perdido su empleo y varios estados han aprobado leyes para proteger a más trabajadores (incluidos los contratistas independientes y las empleadas domésticas) de los malos tratos.