
Resumen.
Durante siglos, la región del sudeste de Nigeria ha practicado lo que hoy se conoce como capitalismo stakeholder, un concepto según el cual las empresas deben elevar los intereses de las comunidades, los trabajadores, los consumidores y el medio ambiente junto a los de los accionistas. Los igbos, el grupo étnico predominante en la región, son conocidos por el sistema de aprendizaje igbo (SAI), un marco de emprendimiento comunitario en el que las empresas con éxito desarrollan a otras y, con el tiempo, aportan capital y ceden sus clientes a las nuevas empresas. La implicación es que pocas empresas crecen hasta convertirse en muy dominantes, ya que siguen cediendo cuota de mercado, y al hacerlo, consiguen una cosa: una comunidad en gran medida igualitaria en la que todos tienen oportunidades, por pequeñas que sean.