
Kalle Gustafsson/Archivo Trunk
Resumen.
La mayoría de las start-up no tienen éxito: Más de dos tercios de ellas nunca ofrecen un rendimiento positivo a los inversores. Pero, ¿por qué tantas terminan de forma decepcionante? Esa pregunta me golpeó con toda su fuerza hace varios años cuando me di cuenta de que no podía responderla.