
Resumen.
Una de las preocupaciones más acuciantes en los primeros días de la pandemia del Covid-19 fue cómo comunicar mejor la información a aquellos que corrían un mayor riesgo - en particular, los ancianos. Por desgracia, muchos intentos estuvieron plagados de representaciones estereotipadas de las personas mayores como frágiles, solitarias e incompetentes. De este modo, los mensajes de los anunciantes, los funcionarios de salud pública y los responsables políticos pueden haber fracasado a la hora de resonar en grandes franjas de su público objetivo. Dado el rápido envejecimiento de la población, enviar mensajes eficaces a las personas mayores reviste una importancia nacional tanto para la salud pública como para el marketing de bienes y servicios.