
Shani Pleasants
Es fácil ver con cinismo el creciente énfasis del mundo empresarial en la DEI (diversidad, equidad e inclusión). Con demasiada frecuencia, los intentos de hacer frente a la discriminación parecen tener más que ver con la óptica que con el cambio real, y los líderes empresariales se apresuran a emitir declaraciones de apoyo pero son lentos a la hora de emprender acciones significativas. Y si alguna vez ha puesto los ojos en blanco ante una formación sobre diversidad empresarial cargada de palabras de moda, no es el único.