
Personal de HBR/Henrik Sorensen/Herba Mykhailo/Getty Images
Resumen.
Intentar predecir cómo será el futuro está condenado al fracaso. Sin embargo, esto es lo que hace la mayoría de los ejecutivos cuando elaboran estrategias. Ellos -nosotros- lo hacemos porque hemos sido formados y educados para utilizar las tendencias y las estadísticas para predecir lo que es probable que ocurra y prepararnos en consecuencia. Como resultado, las empresas luchan por reaccionar ante los cambios en su entorno cuando deberían estar dándoles forma de manera proactiva. Este es un problema para los ejecutivos de todo el mundo, cuyas estrategias, ancladas en el pasado, pierden importantes oportunidades de prever, y diseñar, posibles futuros.