¿Sigue siendo el científico de datos el trabajo más sexy del siglo XXI?

Resumen.
Hace diez años publicamos el artículo "Científico de datos: El trabajo más sexy delsiglo XXI". La mayoría de los lectores ocasionales probablemente sólo recuerden el modificador "más sexy", un comentario sobre su demanda en el mercado. El papel era relativamente nuevo en aquel momento, pero a medida que más empresas intentaban dar sentido a los grandes datos, se dieron cuenta de que necesitaban personas que pudieran combinar habilidades de programación, análisis y experimentación. En aquel momento, esa demanda se limitaba en gran medida a la zona de la bahía de San Francisco y a algunas otras ciudades costeras. Las start-up y las empresas tecnológicas de esas zonas parecían querer todos los científicos de datos que pudieran contratar. Pensamos que la necesidad se ampliaría a medida que las empresas convencionales adoptaran tanto la analítica empresarial como nuevas formas y volúmenes de datos.