
Resumen.
En 2019, un estudio publicado en la revista Science descubrió que la inteligencia artificial de Optum, que muchos sistemas sanitarios utilizaban para detectar a los pacientes de alto riesgo que debían recibir atención de seguimiento, estaba incitando a los profesionales médicos a prestar más atención a las personas blancas que a las negras. Sólo el 18% de las personas identificadas por la IA eran negras, mientras que el 82% eran blancas. Tras revisar los datos sobre los pacientes que realmente estaban más enfermos, los investigadores calcularon que las cifras deberían haber sido de un 46% y un 53%, respectivamente. El impacto fue de gran alcance: los investigadores calcularon que la IA se había aplicado al menos a 100 millones de pacientes.