
Personal de HBR/Unsplash
Resumen.
En los últimos cuatro años, más de 2.000 personas se han trasladado a Tulsa (Oklahoma) gracias a Tulsa Remote, un programa patrocinado por la George Kaiser Family Foundation (GKFF) que paga 10.000 dólares a los trabajadores a distancia por trasladarse. Ha sido una de las apuestas más publicitadas de una ciudad para convertirse en un centro neurálgico del trabajo a distancia, y de momento está teniendo éxito, según dos estudios recientes sobre el programa. Los trabajadores a distancia que se trasladaron a Tulsa tienen un nivel de vida superior al que tenían antes, están comprometidos con su nueva comunidad y la mayoría piensa quedarse.