Investigación: Por qué las mujeres confían menos en sus empleadores que los hombres

Resumen.
Permítanos contarle la historia de una mujer a la que llamaremos Ava. Cuando consiguió su primer empleo en una empresa de tecnología global, pronto descubrió que un compañero varón que había empezado al mismo tiempo cobraba más por el mismo trabajo. Cuando Ava preguntó a su jefe por la disparidad, le dijeron que los salarios eran confidenciales pero que él había obtenido mejores resultados en varias medidas de rendimiento no especificadas. Cuando tuvo a su primer hijo, fue excluida de los viajes de negocios por su jefe, quien, tratando de ser considerado con sus nuevas exigencias familiares, decidió que estaba demasiado dispersa como para acompañarla. Y más tarde, cuando puso su sombrero en el ring para un ascenso, el puesto fue a parar a otro colega masculino que sí había sido incluido en esos viajes clave.