La gente puede confiar más en la IA cuando no puede ver cómo funciona

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Resumen.
Timothy DeStefano, de la Universidad de Georgetown, y sus colegas -Michael Menietti y Luca Vendraminelli, de Harvard, y Katherine Kellogg, del MIT- analizaron las decisiones de almacenamiento de 425 productos de un minorista estadounidense de moda de lujo en 186 tiendas. La mitad de las decisiones se tomaron después de que los empleados recibieran recomendaciones de un algoritmo fácil de entender, y la otra mitad después de las recomendaciones de uno que no se podía descifrar. Una comparación de las decisiones mostró que los empleados siguieron más a menudo las orientaciones del algoritmo ininteligible. La conclusión: La gente puede confiar más en la IA cuando no puede ver cómo funciona.