
Henrik Sorensen/Getty Images
Resumen.
A medida que el mundo se ha vuelto más complejo, interconectado e inundado de datos, las empresas están inmersas en ecosistemas digitales cada vez más complejos. Este nuevo mundo abre nuevas posibilidades y nuevas formas de crear valor. Pero también significa que convertir las ideas en realidad -e incluso comprender lo que podría ser posible- requiere trabajar con un conjunto más amplio de actores y navegar por un paisaje más complejo de interdependencias.