
Deagreez/Getty Images
Resumen.
Imagínese esto: Es usted un directivo que busca cubrir un puesto importante en su equipo. Ha preseleccionado a unas cuantas personas, pero está buscando al candidato que le dé la rosa final. Basándose en sus currículos, sabe que cada finalista es lo suficientemente experto en tecnología como para desempeñar bien el puesto. Pero usted quiere el paquete completo: alguien que mejore su equipo, tanto en habilidades como en compatibilidad. Usted apuesta por la ronda de entrevistas para encontrar la pareja perfecta. ¿La advertencia? Nunca ha entrevistado a nadie antes.