
Resumen.
Desde que se convirtió en socio director global de McKinsey & Company en 2021, Bob Sternfels ha tenido que hacer frente a una serie de retos espinosos. Ha tomado medidas para restaurar la reputación de la consultora tras varios escándalos, entre los que destaca su papel en la crisis de los opiáceos en Estados Unidos. Está tratando de endurecer las normas sobre la selección de clientes y la gobernanza sin alienar a los socios de la empresa. Y para preparar a McKinsey para la era de la inteligencia artificial, él y sus socios están impulsando una transformación organizativa para centrarse menos en los servicios de consultoría tradicionales y más en la obtención de resultados. Sternfels, que se incorporó a McKinsey como asociado hace 32 años, habló con el editor general de HBR, Adi Ignatius, sobre cómo estos retos están remodelando McKinsey en el momento en que celebra su centenario. A continuación se incluyen extractos editados de esa conversación.