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Resumen.
Cuando Quibi se lanzó en 2020 con una financiación de 1.750 millones de dólares y el respaldo de Hollywood, prometió reinventar la televisión para teléfonos inteligentes... y cerró a los pocos meses. Su estrategia consistía en dividir los programas al estilo de Hollywood en «fragmentos breves» para su visualización en dispositivos móviles.