
Ilustración de Sol Cotti
Resumen.
A medida que la crisis Covid-19 entra en su tercer año y surge la variante Omicron, las organizaciones de todo el mundo se plantean cómo, cuándo e incluso si hacer que sus trabajadores del conocimiento reanuden su horario habitual en la oficina. Y lo hacen en un momento en que las opiniones y prioridades de sus empleados han cambiado. Un estudio reciente de McKinsey mostraba que el bienestar, la flexibilidad y el equilibrio entre la vida laboral y la personal ocupan un lugar prioritario. Una encuesta que Microsoft realizó el año pasado indicó que el 41% de la mano de obra mundial consideraría cambiar de trabajo en el próximo año, y el 55% señaló que el entorno laboral desempeñaría un papel en sus decisiones.