
Ilustración de Monika Jurczyk
Resumen.
Si el capitalismo del siglo XXI tiene un principio central, es que la innovación manda y la disrupción impulsa el progreso. Sí, la innovación es asombrosa y también estresante. El acto de generar disrupción genera intrínsecamente ansiedad porque nos pide que cambiemos bruscamente y nos sumerjamos en lo desconocido.