
Resumen.
Debido a que un número récord de personas han abandonado sus puestos de trabajo, todos los sectores de la economía luchan por cubrir las vacantes. Para conseguir que la gente vuelva a trabajar, las organizaciones están cambiando políticas de larga data y ofreciendo incentivos sin precedentes. Las empresas de transporte, por ejemplo, han subido los salarios para atraer a los conductores de larga distancia de nuevo a las cabinas de los camiones. Las escuelas públicas de California están permitiendo que los profesores jubilados vuelvan a trabajar sin necesidad de recertificación. Los CEO y los CHRO están cayendo sobre sí mismos para ofrecer acuerdos de trabajo a tiempo flexible más atractivos que los de sus competidores. Pero estos intentos pasan por alto el problema fundamental.